La familia Piston


Todos aquellos que actualmente portan el apellido Pistón en la colonia son descendientes de un nuevo poblador llegado en los inicios de la colonización. Se trata de Joseph Piston, nacido en torno a 1730 en Termignon, pequeña comuna situada hoy en el distrito francés de Saint-Jean-de-Maurienne (Saboya); de ahí que su lengua materna fuera el francés. No obstante, Saboya no se incorporó a la República Francesa hasta 1870; por lo que cuando la familia que estudiamos emigró, su localidad de origen formaba parte del reino de Piamonte-Cerdeña y su soberano era Carlos Manuel III.

Joseph, muy probablemente, contraería allí matrimonio con Marie Roset, dos años mayor que él. Un enlace del que llegarían a adultos tres hijos: Marie Thérèse (1756), Jean Joseph (1760) y Anne Marie Piston (1768).

Al igual que otras muchas familias de la región, los Piston se animaron a dejar su pueblo natal para probar fortuna en las nuevas colonias que Carlos III quería establecer en su reino; y que con tanto entusiasmo anunciaba el bávaro Thürriegel en los folletos propagandísticos con los que inundó media Europa.

De este modo, tras un largo viaje por una de las rutas fijadas, Joseph Piston llegó a Fuente Palmera en 1769 acompañado por su mujer y sus hijos, así como por su hermana menor Anne Marie Piston; la cual viviría algún tiempo en su compañía. La administración lo asentó en la suerte número 86 del 2º Departamento, que al año siguiente pasaría a ser la número 109; y en 1770 se le entregó la segunda suerte de su dotación, correspondiéndole la 118.

Esta dotación real fue explotada por Joseph hasta su fallecimiento, acaecido en algún momento entre 1787 y 1792, heredándola entonces su hijo Jean Joseph Piston. Por aquellas fechas, sus dos hermanas probablemente ya habían contraído matrimonio. Marie Thérèse se casó en septiembre de 1777 con Pietro Marnieto, natural de Camorino, el cual había enviudado cuatro meses antes. Un matrimonio que apenas duró una década, al fallecer Marnieto el 7 de septiembre de 1786; pero Marie Thérèse no permaneció mucho tiempo viuda, ya que contrajo segundas nupcias en mayo del año siguiente con Juan Jorge Delian, colono de La Carlota. En lo que respecta a Anne Marie Piston, sabemos que se casó con Jean Georges Balmont a finales de la década de los años ochenta del siglo XVIII.

Pero retomemos la historia de Jean Joseph Piston. Éste se desposaría en La Carlota el 4 de junio de 1787, cuando contaba veintisiete años, con Marie Josèphe Bernier, natural y vecina de la que fuera capital de las Nuevas Poblaciones de Andalucía e hija de los colonos Nicolas Bernier y Marie Durand. Ambos residirían en su dotación del 2º Departamento y allí nacerían sus hijos Juan, Ana María Josefa (1792) y Fernando José Piston Bernier (1796). Jean Joseph enviudó en marzo de 1812, permaneciendo a partir de entonces junto a sus descendientes y sin contraer nuevas nupcias hasta el final de sus días, que le llegarían en diciembre de 1830.

Su hijo primogénito Juan Piston Bernier, que estaba entonces casado con Josefa Krel y que tenía con ella siete hijos, sería el heredero de la dotación. No obstante, por razones que desconocemos, la Intendencia decidió por decreto de 13 de abril de 1831 que, ante su ausencia, su mujer se encargaría de la explotación de las suertes para atender a los menores. Una ocupación en la que continuó tras enviudar al año siguiente y ser designado heredero de la dotación su hijo José Antonio Piston Crel en noviembre de 1832, ya que éste solo contaba entonces con seis años.

En lo que respecta a los otros dos hermanos Piston Bernier, Ana María Josefa se casó en 1810 con Juan José Guisado García, nacido en Fuente Palmera en 1789 en el seno del matrimonio conformado por Juan Lorenzo Guisado y Francisca García, ambos naturales de Écija; y Fernando José contraería matrimonio en octubre de 1813 con Teresa Guisado Jiménez, hija de Juan Guisado y Catalina Jiménez, originarios también de la vecina ciudad de Écija.

El sistema de gobierno foral prohibía la división de las dotaciones, una circunstancia que impidió a Fernando José el poder tener acceso a las suertes de su padre. No obstante, todo apunta a que heredó por vía materna la suerte 274 y la mitad de la 275 del 7º Departamento de La Carlota; las cuales administró, sin dejar de residir en Fuente Palmera, hasta su fallecimiento en junio de 1834. De resultas de éste, y dado que su mujer también había muerto en septiembre del año anterior, la Intendencia nombraría como heredero de esas suertes a su hijo primogénito Juan Piston Guisado, que entonces era menor de edad.

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Fuente: Adolfo HAMER, "Los primeros colonos. La familia Pistón", El Colonial. Periódico Mensual Independiente, Marzo de 2011, p. 9. D.L.: CO-65-2010.

La familia Dugo


Todos los que hoy día llevan el apellido Dugo en la colonia son descendientes de un nuevo poblador llegado en los primeros meses de la colonización. Se trata de Andrea Dugo, nacido en torno a 1730 en Bironico, pequeña comuna integrada en el siglo XVIII en el ducado de Milán y que hoy pertenece al cantón helvético del Tesino; siendo, por tanto, su lengua materna el italiano.

Allí contraería matrimonio con María Domenica Bernardan, que contaba con su misma edad, y nacerían y crecerían sus hijos Domenico Antonio Martin (1755) y María Margaretha Dugo (1761). Desconocemos la profesión de Andrea, pero sabemos que su hijo aprendió en su localidad natal el oficio de herrero durante tres años.

Esta familia llegó en 1769 a Fuente Palmera, siendo asentada en la dotación compuesta por las suertes 293 y 328 del 5º Departamento. Ahora bien, a finales de 1771, tras la deserción de la familia de Antonio Gisleta, pasaron, para mejorar, a las suertes 321 y 332; emplazadas en el mismo departamento.

Andrea Dugo debió fallecer poco después, ya que su mujer estaba viuda en 1774. La dotación la heredó su hijo primogénito Domenico Antonio Dugo, que vivió en compañía de su madre hasta que ésta falleció en los últimos años del siglo XVIII.

María Margaretha Dugo contrajo matrimonio en abril de 1776 con Felice Rebossi, colono y vecino de Villalón, hijo de Andrea Rebossi y Caterina Marchequi; el cual nació hacia 1746 en la parroquia de Isone (diócesis de Como, en Italia) y estaba viudo de María Caterina Prunino, que había fallecido el 25 de enero anterior, y con la que se había casado después de llegar a Fuente Palmera.

Por su parte, Domenico contrajo matrimonio en mayo de 1777 con una joven natural del obispado de Metz llamada Marie Rose Blaise (hispanizado como Bles), y que era vecina de La Herrería. De este matrimonio sobrevivirían hasta la edad adulta dos hijos: Pedro Clemente y María Dugo Blaise; nacidos en Fuente Palmera en 1779 y 1781, respectivamente.

Marie Rose Blaise falleció en Fuente Palmera el 8 de marzo de 1805, heredando su primogénito la dotación compuesta por las suertes 242 y 243 del 4º Departamento que ella poseía desde hacía más de diez años por haber muerto sin hijos su hermano José. Una herencia que se incrementaría aún más tras el fallecimiento de Domenico Antonio Dugo en Écija a comienzos de junio de 1807, ya que Pedro Clemente también recibió la dotación de su padre; que había sido mejorada con la incorporación, a finales del siglo XVIII, de la suerte 322.

Pedro Clemente Dugo se había casado en primeras nupcias en Fuente Palmera a finales de septiembre de 1804 con Josefa Francisca Simona Fernández Lucena, natural de Écija aunque avecindada en la colonia desde los nueve meses; pero debió enviudar poco después, ya que nos consta que se casó de nuevo hacia 1808 con María Carrasco, también natural de Écija. Todo apunta a que este matrimonio trasladó su residencia durante algunos años a dicha ciudad, ya que sus hijos mayores, Marcos y Juan Ramón Dugo Carrasco, nacieron allí hacia 1809 y hacia 1812 respectivamente.


Ahora bien, los restantes verían la luz ya en Fuente Palmera. Nos referimos a Francisco (1814), Antonio (1818), María Dolores (1820), José (1825), Josefa (1828), María Francisca (1829) y Domingo Dugo Carrasco (1833).

Finalmente, Pedro Clemente Dugo Blaise falleció en la colonia, cumplidos los 87 años, el 11de junio de 1866.

En lo concerniente a la evolución de las propiedades de esta familia, a mediados del siglo XIX, Pedro Dugo aún conservaba su herencia íntegra. Poseía las tres suertes del 5º Departamento (321, 332 y 322), que sumaban un total de 84 fanegas (de las que sólo estaban destinadas a labor trece, permaneciendo las restantes cubiertas de monte bajo) y las dos del 4º Departamento (242 y 243), que sumaban un total de 56 fanegas (de las que estaban destinadas a labor sólo cuatro, permaneciendo otras dos cubiertas de monte alto y las restantes cincuenta de monte bajo). Por otro lado, también era propietario en el 5º Departamento de una parcela de tres fanegas y de un quiñón de olivar de dos fanegas en el pago de la Jara.

Asimismo, sus hijos también poseían entonces cuantiosas propiedades. Juan Ramón Dugo Carrasco tenía en ese mismo Departamento una suerte de 28 fanegas, otra de 42 y 6 celemines de olivar en otra; José Dugo Carrasco era titular de una suerte de 56 fanegas cerca de Ochavillo del Río; Marcos Dugo Carrasco poseía una suerte de 28 fanegas cerca de Fuente Carreteros; y Francisco Dugo Carrasco era titular de un quiñón de cuatro fanegas de monte bajo en el pago de la Jara. De este modo, observamos que esta familia pasó de poseer inicialmente sólo 56 fanegas a controlar un total de 303 fanegas y media, equivalentes a casi once suertes.

Este destacado papel como propietarios tuvo, lógicamente, su reflejo en la política local. Pedro Dugo Blaise será regidor 2º de la corporación municipal establecida el 23 de marzo de 1835, la primera después de la derogación definitiva del régimen de gobierno foral. En 1843 sería nombrado alcalde pedáneo de Fuente Carreteros y entre 1846 y 1849 volvería a ser designado regidor de la corporación colona.

Del mismo modo, varios de sus hijos también participaron en la política local. Juan Ramón Dugo Carrasco sería nombrado regidor en 1862, un cargo que compartiría con su hermano Antonio entre 1863 y 1866. Asimismo, José Dugo Carrasco será uno de los regidores del Ayuntamiento constituido el 1 de octubre de 1868 tras el éxito de la Gloriosa, designándosele además alcalde pedáneo de Ochavillo.

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Fuente: Adolfo HAMER, "Los primeros colonos. La familia Dugo", El Colonial. Periódico Mensual Independiente, Noviembre de 2010, p. 9. D.L.: CO-65-2010.

La familia Morello


Todos los que hoy día llevan el apellido Morello en la colonia son descendientes de un nuevo poblador llegado en los primeros meses de la colonización. Se trata de Domenico Antonio Morello, nacido en torno a 1739 en Camorino, pequeña comuna que hoy pertenece al cantón helvético del Tesino; siendo, por tanto, su lengua materna el italiano. Allí se crió y debió contraer matrimonio con su primera mujer, de la que lamentablemente desconocemos el nombre.

En 1769, al igual que otros de sus vecinos, este matrimonio salió a escondidas de su pueblo, ya que las autoridades locales habían prohibido emigrar, con destino a las nuevas colonias que se estaban estableciendo en el sur de España. De este modo, ambos siguieron el camino trazado por los agentes de Thürriegel, pasando por la caja de reclutamiento de Sélestat, donde les recogieron todos los papeles que llevaban consigo.

Debieron llegar a la nueva población de Fuente Palmera en torno a junio de ese mismo año, siendo establecidos en la dotación real compuesta por las suertes 283 y 290 del 5º Departamento; y pasando a residir a la aldea de Fuente Carreteros. Pero la fortuna no acompañó mucho tiempo a esta joven pareja, ya que Domenico enviudó poco después de llegar a España. Por ello, decidió contraer segundas nupcias con María Maddalena Nosca, que procedía de su misma región y era dos años más joven que él; con ella viviría en su dotación hasta que a finales de 1771 pasaron, para mejorar, a las suertes 291 y 329 de ese mismo departamento, las cuales estaban emplazadas junto a las anteriores.

No nos consta que Domenico tuviera descendencia ni de su primer matrimonio ni del segundo, por lo que volvió a quedarse solo al enviudar de nuevo el 11 de septiembre de 1782. Pocas semanas después se casó con la alemana Marie Christine Schuster, vecina de Cañada Rabadán, e hija de Kaspar Schuster (jefe de las suertes 32 y 334 del Departamento 1º) y Dorothea Winklerin.

De este matrimonio, sabemos que nació en Fuente Palmera hacia 1784 Juan Morello Schuster. Ahora bien, Domenico falleció cuando su hijo aún era muy pequeño, contrayendo su viuda segundas nupcias a finales de noviembre de 1792 con el ecijano José Espinosa, el cual era viudo de María Margarita Reboso. De este enlace nacería tres años después Francisca Lucía de los Dolores Espinosa Schuster, la cual se casó a finales de 1813 con José Pastrana Gimber (jefe de las suertes 285 y 286 del 5º Departamento).

En lo que respecta a su medio hermano Juan, éste contraería matrimonio hacia 1809 con María Ferrer, con la que tendría una amplia descendencia. Todos vivirían en las suertes que éste había heredado de su padre, y que conservó durante toda su vida. No obstante, lo cierto es que las tierras no debían ser muy buenas, ya que a mediados del siglo XIX, del total de 56 fanegas, sólo se dedicaban 20 a labor y 2 a olivar, permaneciendo las otras 34 cubiertas de monte bajo.

Finalmente, Juan Morello fallecería el 22 de agosto de 1855 a consecuencia de la epidemia de cólera morbo que atacó la colonia por aquel entonces; dejando una hija y cinco hijos varones que serían los encargados de perpetuar su apellido hasta la actualidad.

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Fuente: Adolfo HAMER, "Los primeros colonos. La familia Morello", El Colonial. Periódico Mensual Independiente, Octubre de 2010, p. 10. D.L.: CO-65-2010.