La familia Dugo


Todos los que hoy día llevan el apellido Dugo en la colonia son descendientes de un nuevo poblador llegado en los primeros meses de la colonización. Se trata de Andrea Dugo, nacido en torno a 1730 en Bironico, pequeña comuna integrada en el siglo XVIII en el ducado de Milán y que hoy pertenece al cantón helvético del Tesino; siendo, por tanto, su lengua materna el italiano.

Allí contraería matrimonio con María Domenica Bernardan, que contaba con su misma edad, y nacerían y crecerían sus hijos Domenico Antonio Martin (1755) y María Margaretha Dugo (1761). Desconocemos la profesión de Andrea, pero sabemos que su hijo aprendió en su localidad natal el oficio de herrero durante tres años.

Esta familia llegó en 1769 a Fuente Palmera, siendo asentada en la dotación compuesta por las suertes 293 y 328 del 5º Departamento. Ahora bien, a finales de 1771, tras la deserción de la familia de Antonio Gisleta, pasaron, para mejorar, a las suertes 321 y 332; emplazadas en el mismo departamento.

Andrea Dugo debió fallecer poco después, ya que su mujer estaba viuda en 1774. La dotación la heredó su hijo primogénito Domenico Antonio Dugo, que vivió en compañía de su madre hasta que ésta falleció en los últimos años del siglo XVIII.

María Margaretha Dugo contrajo matrimonio en abril de 1776 con Felice Rebossi, colono y vecino de Villalón, hijo de Andrea Rebossi y Caterina Marchequi; el cual nació hacia 1746 en la parroquia de Isone (diócesis de Como, en Italia) y estaba viudo de María Caterina Prunino, que había fallecido el 25 de enero anterior, y con la que se había casado después de llegar a Fuente Palmera.

Por su parte, Domenico contrajo matrimonio en mayo de 1777 con una joven natural del obispado de Metz llamada Marie Rose Blaise (hispanizado como Bles), y que era vecina de La Herrería. De este matrimonio sobrevivirían hasta la edad adulta dos hijos: Pedro Clemente y María Dugo Blaise; nacidos en Fuente Palmera en 1779 y 1781, respectivamente.

Marie Rose Blaise falleció en Fuente Palmera el 8 de marzo de 1805, heredando su primogénito la dotación compuesta por las suertes 242 y 243 del 4º Departamento que ella poseía desde hacía más de diez años por haber muerto sin hijos su hermano José. Una herencia que se incrementaría aún más tras el fallecimiento de Domenico Antonio Dugo en Écija a comienzos de junio de 1807, ya que Pedro Clemente también recibió la dotación de su padre; que había sido mejorada con la incorporación, a finales del siglo XVIII, de la suerte 322.

Pedro Clemente Dugo se había casado en primeras nupcias en Fuente Palmera a finales de septiembre de 1804 con Josefa Francisca Simona Fernández Lucena, natural de Écija aunque avecindada en la colonia desde los nueve meses; pero debió enviudar poco después, ya que nos consta que se casó de nuevo hacia 1808 con María Carrasco, también natural de Écija. Todo apunta a que este matrimonio trasladó su residencia durante algunos años a dicha ciudad, ya que sus hijos mayores, Marcos y Juan Ramón Dugo Carrasco, nacieron allí hacia 1809 y hacia 1812 respectivamente.


Ahora bien, los restantes verían la luz ya en Fuente Palmera. Nos referimos a Francisco (1814), Antonio (1818), María Dolores (1820), José (1825), Josefa (1828), María Francisca (1829) y Domingo Dugo Carrasco (1833).

Finalmente, Pedro Clemente Dugo Blaise falleció en la colonia, cumplidos los 87 años, el 11de junio de 1866.

En lo concerniente a la evolución de las propiedades de esta familia, a mediados del siglo XIX, Pedro Dugo aún conservaba su herencia íntegra. Poseía las tres suertes del 5º Departamento (321, 332 y 322), que sumaban un total de 84 fanegas (de las que sólo estaban destinadas a labor trece, permaneciendo las restantes cubiertas de monte bajo) y las dos del 4º Departamento (242 y 243), que sumaban un total de 56 fanegas (de las que estaban destinadas a labor sólo cuatro, permaneciendo otras dos cubiertas de monte alto y las restantes cincuenta de monte bajo). Por otro lado, también era propietario en el 5º Departamento de una parcela de tres fanegas y de un quiñón de olivar de dos fanegas en el pago de la Jara.

Asimismo, sus hijos también poseían entonces cuantiosas propiedades. Juan Ramón Dugo Carrasco tenía en ese mismo Departamento una suerte de 28 fanegas, otra de 42 y 6 celemines de olivar en otra; José Dugo Carrasco era titular de una suerte de 56 fanegas cerca de Ochavillo del Río; Marcos Dugo Carrasco poseía una suerte de 28 fanegas cerca de Fuente Carreteros; y Francisco Dugo Carrasco era titular de un quiñón de cuatro fanegas de monte bajo en el pago de la Jara. De este modo, observamos que esta familia pasó de poseer inicialmente sólo 56 fanegas a controlar un total de 303 fanegas y media, equivalentes a casi once suertes.

Este destacado papel como propietarios tuvo, lógicamente, su reflejo en la política local. Pedro Dugo Blaise será regidor 2º de la corporación municipal establecida el 23 de marzo de 1835, la primera después de la derogación definitiva del régimen de gobierno foral. En 1843 sería nombrado alcalde pedáneo de Fuente Carreteros y entre 1846 y 1849 volvería a ser designado regidor de la corporación colona.

Del mismo modo, varios de sus hijos también participaron en la política local. Juan Ramón Dugo Carrasco sería nombrado regidor en 1862, un cargo que compartiría con su hermano Antonio entre 1863 y 1866. Asimismo, José Dugo Carrasco será uno de los regidores del Ayuntamiento constituido el 1 de octubre de 1868 tras el éxito de la Gloriosa, designándosele además alcalde pedáneo de Ochavillo.

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Fuente: Adolfo HAMER, "Los primeros colonos. La familia Dugo", El Colonial. Periódico Mensual Independiente, Noviembre de 2010, p. 9. D.L.: CO-65-2010.